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fecha |
origen |
destino |
dir.viento |
int.viento |
est. mar |
duración |
millas nav. |
acum. |
26/06/2009 |
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NW-W |
F 3-4-3 |
marejada SW 1,5 m |
32 h |
189 |
1.537 |
Hemos salido hacia las 10 de la noche de Mahón. El parte es favorable aunque somos conscientes que la fuerza del viento no nos permitirá navegar todo el trayecto a vela y estar en Portoscuso antes de las 6 de la mañana del domingo, hora límite para que Jaime pueda llegar al aeropuerto de Cagliari a tiempo. El pronóstico se cumple, la primera noche el viento sopla del NW sin superar los 10 nudos. Al amanecer, refresca un poquito y largamos las dos velas. A pesar de que el viento no sube en ningún momento por encima de los 15 nudos se mantiene la marejada y un mar de fondo complicado: llega una ola larga del SW, con otra un poco más corta del NW que nos hace bailar un poco y de vez en cuando provoca una guiñada. Por la tarde el sol aprieta y el viento cede. Volvemos a encender el motor que ya no apagaremos hasta llegar a Portoscuso. La segunda noche, más o menos como la primera, con la diferencia de que en la distancia ya vemos las luces de Cerdeña y esto anima. El amanecer estupendo, a partir de las 5 el cielo empieza a clarear por el este y a las 6:13 he visto como asomaba el sol por el NE, ya con plena luz. La llegada a Italia ha potenciado la idea del viaje. La proximidad de todo lo italiano, vivido tantos años, con la estraña novedad de haber llegado hasta aquí con el Turquesa, a un entorno italiano, pero por primera vez desconocido. Maravilloso el primer café machiatto, y el segundo, y el tercero... Resulta casi imposible, independientemente de donde estés, encontrar un bar en Italia en donde hagan mal el café. Siempre delicioso. Portoscuso una agradable sorpresa. Está al lado de Portovesme, un tremendo complejo industrial con industria pesada y grandes chimeneas, y sin embargo el pueblo es simplemente un lugar agradable. No tiene el deslumbrón de tantos otros lugares, simplemente un pequeño paseo alrededor del puerto, unas pocas calles, una torre aragonesa y la vista hacia las islas del sur, San Pietro y San Antiocco. Pero ha resultado perfecto. Hemos salido a comer buena pasta y buenas pizzas, a "fare la passeggiatta" con los lugareños, ya que no hay turistas y un par de personas con las que hemos hablado se han mostrado sorprendidos de que estemos aquí viniendo de España. En fin, muy agradable, y además... 17 euros/noche. Increíble para estar en Italia, y disfrutar del primer finger desde Cartagena, pero cierto. Eso sí, la ducha acorde al precio. El martes cruzo el canal para entrar en Carloforte.
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30/06/2009 |
portoscuso |
carloforte |
NW |
F 3 |
rizada |
1 h |
4 |
1.541 |
| le tenía ganas a Carloforte, no sé, las imágenes que había visto, algún comentario leído u oído, y no ha defraudado. He amarrado en una de las marinas (marinatour, VHF 9) por 35 euros/día por preguntar antes de confirmar. Si no, hubieran sido sobre 50. Aquí parece no haber tarifas publicadas. En cada lugar, en función de la competencia, ocupación, y ganas que tengas de ponerte a regatear consigues un precio u otro. Al menos así ha sido en los tres últimos puertos. De Carloforte, para el que tenga ganas, he dejado algo escrito y unas imágenes en el apartado lugares. |
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03/07/2009 |
carloforte |
cabo malfatano |
WNW |
F4 |
W 0,5 m |
7 h |
30 |
1.571 |
Elijamos la condiciones para una travesía: sol, mar casi calma con una olita empujando por atrás, una brisa de 15 nudos por la aleta, una costa desconocida a una o dos millas por el través... bueno, pues esto ha sido el día. una navegación cómoda, en la que lo más ha apretado ha sido el sol a primera hora de la tarde. Un par de duchas a popa y a correr... Los nombres de los cabos de esta zona asustan, Capo Mangiabarche (comebarcos), Capo Spartivento (el que parte el viento) y el mítico Cabo Teulada, que en la distancia, acercándose desde el oeste, me ha recordado ligeramente al cabo de Fisterra visto desde el norte.

Al virar Teulada y arrumbar a Malfatano, ya a sotavento del cabo, el viento se ha acelerado, imagino que recalentado por la ladera de sotavento, corría cinco o seis nudos más rápido que en la parte de barlovento. Finalmente he fondeado en Malfatano. He echado un vistazo a los tres fondeaderos posibles antes de decidirme a echar el hierro. Tengo ciertas dudas de haber elegido bien. He tenido que lanzar el ancla dos veces para que agarrase, y al tirarme al agua para comprobar que estaba bien clavada en el fondo, he visto que éste es muy irregular y cerca de dónde estoy sube a poquito más de unos dos metros. He largado 25 metros de cadena en previsión de que se levante un terral catabático, según el derrotero, frecuente en esta zona. Arroz con pollo para cenar.

La costa sur de Cerdeña está casi deshabitada. El paisaje, siendo mediterráneo, se presenta rudo, agreste. Inquietante. Sorprende, después de la piedra caliza y el máres del Levante y Baleares, encontrarse con un paisaje granítico. Es un granito oscuro, salvaje, que recuerda al paisaje de la costa entre Cee y Punta Louro, y a las paredes rocosas del Ézaro y del Pindo. Uno siente, como allí, una estraña fuerza telúrica en esas montañas. Prometo no haber bebido.
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04/07/09 |
cabo malfatano |
cabo pula |
S |
F1 |
mar plana |
3 h |
15 |
1.586 |
Con mar plana y sin viento he salido del fondeadero de cabo malfatano. al doblar el cabo spartivento, la costa se humaniza, aparecen playas cercadas por pinares, cuevas en las rocas, viviendas de vacaciones y pequeños bloques de apartamentos. Es sábado y se nota. Los cagliarenses salen al mar y por todos lados zumban los fuera borda de los "gommone". Es el país de las neumáticas con potentes motores. También se ven lanchas y algún velero.

Unas tres horas después de salir de Cabo Malfatano he llegado al Cabo de Pula. Me he acercado a la parte sur de la península para ver los restos de la antigua ciudad púnico-romana de "Nora". Desde el mar he visto algunos grupos de turistas deambulando entre los restos de las columnas de lo que un día fue una de las ciudades más importantes de Cerdeña.

Otra parte de la antigua ciudad está bajo las aguas. Los derroteros aconsejan aproximarse con cuidado si se pretende fondear aquí, y esa es justamente mi intención. He virado el cabo para fondear en la bahía del norte. Me ha tranquilizado ver otros veleros fondeados ya que las indicaciones del derrotero y de la carta electrónica son bastante difusas. Decido arriesgarme. Si he de tocar con algo, que sea con la columna de una antigua ciudad sumergida. Hay suerte y encuentro un claro de arena con unos cuatro metros de fondo. El ancla agarra a la primera y después buceando compruebo que se ha clavado bien en la arena. Decido pasar aquí la noche. La playa está abarrotada de gente, hace mucho calor y poco a poco van llegando más barcos, sobre todo veleros locales de tamaño medio, para fondear. Después de comer media "cocomerino giallo" algo así como una pequeña sandía amarilla me pongo las gafas de bucear y me voy a dar una vuelta por la ciudad sumergida. En el fondo se distinguen grandes losas de piedra labradas, aunque hay que echarle algo de imaginación. Si no tuviera la información arqueológica ni habría supuesto que se trata de los restos de la antigua Nora. Cuando por fin cae el sol, refresca por primera vez en el día. Es un alivio que aprovecho para fijar la crónica de la jornada viendo como la luna se va llenando mientras el horizonte se viste de naranja. Mañana temprano, a Cagliari, que tengo bastante faena portuaria.

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05/07/2009 |
cabo pula |
cagliari |
N |
F4 |
N 1m |
3 h |
15 |
1.601 |
cinco de julio, día de la Madona de Bonaire, la virgen local de Cagliari patrona de los navegantes y marineros. Me he enterado tarde, cuando oía las bocinas de los barcos que han salido en procesión con la imagen de la virgen. Después, cuando salía a cenar, me he cruzado con la procesión en su parte terrestre. Policias, fieles, el obispo, grupos vestidos con trajes regionales sardos, marineros, y unos cientos de personas que seguían disciplinadamente el séquito procesional. Algunos de los presentes llevaban una especie de altavoz encima de una vara larga, imagino que con un sistema de recepción de radio, y por ahí se escuchaban las oraciones del cura. No sorprende esta devoción a la protectora de los navegantes en un golfo en el que en un día como hoy se han producido las siguientes circunstancias. He salido del fondeadero hacia las 9 de la mañana sin un hilo de viento. Media hora después tenía 15 nudos del norte en la proa. Así hasta el puerto de Cagliari. Después ha cesado un cuarto de hora, y de nuevo de 15 a 20 nudos, pero esta vez del Sur. A media tarde, lo mismo, pero al revés, otra vez ventarrón del norte y así hasta ahora, que son las once de la noche y todavía sigue soplando cuando la previsión era de oeste F3. El golfo de Cagliari tiene esa reputación de zona inestable en donde el viento se encañona con potencia. Si esto es así a primeros de julio...

Siguiendo las instrucciones subliminales de Rod Heikell me he decidido a amarrar en la Marina del Sole. Dice en su texto, "una marina gestionada de modo familiar y amigable...". En fin, no sé que es lo que habrá hecho esta gente por el Sr. Heikell pero la Marina, y la familia, merecen un reportaje desde la óptica del neorrealismo italiano hecho sarcasmo. Sin embargo los hechos son los hechos y el agua sale con buena presión, la corriente eléctrica funciona, he podido hacer una colada (aunque no describo las circunstancias por respeto a la digestión del lector), y hasta me han hecho un café en esa especie de local social en donde los cartones de leche están rodeados de botellas de líquido anticongelante y filtros de aceite (naturalmente usados). Lo que son las cosas, el café estaba bueno, y además me ha costado 60 céntimos. El amarre es otro cantar, 40 eurazos/noche, 75 si me quedo dos. Va a ser que no. |
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06/07/2009 |
cagliari |
villasimius |
NE |
F4 |
rizada 0,5 m |
4 h |
20 |
1.621 |
salimos de Trápani con nueva tripulación, se ha incorporado Manuel, hacia el Cabo Carbonara con la intención de fondear en la zona y ganarle unas 20 millas al cruce de Cerdeña a Sicilia. Deliciosa bajada a vela por la costa oriental del golfo de cagliari, pero con restos de mar de fondo del sur. Examinamos los posibles fondeos en la bahía de Cabo Carbornara pero en todos entra el mar de fondo del SW. Entramos en la marina de Villasimius. Después de pagar el amarre, entendemos lo del nombre de la marina. La cara que te queda al soltar 75 eurazos por hacer noche en una marina aislada de todo, aunque moderna y bien protegida. Buena pizza en el restaurante de la marina y un delicioso (dice la tripulación) amaro Mirto (exclusivo de Cerdeña). Salimos sobre las once rumbo a Sicilia.

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07/07/2009 |
villasimius |
marettimo |
SW |
F 4 - 5 |
SW 1 m |
24 h |
145 |
1.766 |
Extraordinario el cruce entre Cerdeña y Sicilia. Hemos podido navegar todo el trayecto a vela a buen ritmo, con viento por el través aunque con un poco de ola. A media tarde el viento ha subido y rizamos un poco el génova para estar más cómodos. Hemos pescado medio bonito, mejor dicho, hemos medio pescado un bonito, porque el aparejo preparado para las sardas y robalizas de la ría no ha resistido el mordisco del bicho y se ha roto después de hacer cantar un buen rato la chicharra del carrete. Hay que renovar aparejos y volver a probar suerte. Por la noche, nos quedamos solo con el génova y el viento, hasta eso de las once sigue subiendo con alguna racha de 25 nudos. Después cae y encedemos un poco el motor para cargar baterías y no perder las medias. Al amanecer ya se ve la cumbre de la montaña de Marettimo.

Nos damos el primer baño siciliano en cala Mangione, a sotavento de Punta Troia. Tan tranquilo que ni siquiera echamos el ancla. Entramos a curiosear el puertecillo de la isla, al sur de la punta San Simone. Una gozada. Las casa cúbicas, los colores como de arenisca. Podría ser un puerto árabe de hace quinientos años. Otro bañito en la cala más al sur del puerto, y ponemos proa a Trápani.

Pasamos por el sur de Levanzo y pensamos que una paradiña a tiempo puede resultar un gran avance. Así que paramos en la calita al este del puerto, debajo del cementerio, en donde observamos con preocupación un montón de contenedores de basura, y nos zambullimos en un agua transparente y deliciosa. Refrescados seguimos hacia Trápani dejando al sur la "tonnara" de la Isla de las Hormigas. Dudamos hacia que parte del puerto nos dirigimos y finalmente nos quedamos al lado del puerto pesquero, en una marina "a la siciliana" gestionada por una curiosa familia: a ver si pongo unas fotos para que os hagáis una idea. Por la tarde llega Puri, última incorporación al Turquesa en este tramo. |
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sicilia: islas égadas y noroeste |
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08/07/2009 |
marettimo |
trapani |
W |
F 2 - 3 |
rizada |
5 h |
20 |
1.786 |
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09/07/2009 |
trapani |
favignana |
NW |
F 4 - 5 |
NW 1 m |
2 h |
10 |
1.796 |
Hemos salido a hacer una compra para los días que estemos en las Égadas y nos hemos encontrado con el mercado del pescado. Vaya suerte. Entramos. Está concurridísimo. Llama la atención que en los puesto solo hay hombres. Ni una sola mujer vendiendo pescado. Todo el mundo grita. Nos ofrecen pescado aquí y allá. Después de dar una vuelta nos decidimos por un par de lubinas, un quilito de gambas y otro de calamares frescos, frescos. Menudo fichaje hemos hecho con Puri. Se ha hecho la dueña del mercado en dos minutos y ha dejado a los vendedores lamentándose de tener que negociar con mujeres así. Al final, ha conseguido un descuento de 5 euros en las lubinas y dos calamares, además de doscientos gramos de gambas de gratis. Con la nevera llena navegamos a Favignana. Hacemos un par de fondeos en las calas del sur de la isla (se ha levantado norte fresco) y al atardecer metemos lubinas, gambas y cuatro calamares en la barbacoa. Ummm.... No me he querido lavar las manos hasta esta mañana... Hemos dormido fondeados al oeste de Punta Longa. Muy bien. Desayuno y desembarque de la tripulación. Excursión al pueblo de Favignana.




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11/07/2009 |
favignana |
trapani |
NW |
F 3 |
NW 1,5 m |
4 h |
16 |
1.812 |
| Hemos regresado a Trápani y decidimos probar la marina que está al fondo del puerto. Mejor protección pero craso error. La amabilidad de la familia que gestiona Marina Vento de Mistrale en el puerto pesquero se ha transformado en una manifiesta antipatía por parte del personal de Trapani Boat Service. Sin embargo nos quedamos porque hemos reservado un coche para mañana con la intención de hacer una excursión por el interior. |
| 12/07/2009 |
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Hoy le hemos dado descanso al Turquesa y con el coche alquilado nos hemos ido a conocer algunos de los tesoros de Sicilia. Conducimos hacia Segesta. En medio de un precioso paisaje rural visitamos el recinto arqueológico. Subimos a pie alternando la carretera y el sendero hacia la parte alta.



Alucinante el teatro en lo alto de la colina, orientado hacia el valle. Al fondo vibra el mar. Me ha recordado a Epidauro. Debe ser extraordinario asistir aquí a una represantación. Bajamos buscando la sombra de un pino que hemos fichado antes de subir y nos refrescamos antes de subir hasta el templo. Esto es tremendo; las proporciones, el emplazamiento, el material. Este lugar te sacude hasta el tuétano. Nos quedamos un rato dando vueltas y regresamos al coche.

Es hora de comer y vemos un pueblo en lo alto de una colina, Salemi, que se parece a los típicos pueblos de la Umbría y el Lazio colgados de colinas. Subimos en busca de un restaurante con terraza sombreada. Si tienes hambre no vayas a Salemi. No hay ni un solo restaurante, ni trattoria, ni pizzeria... Solo unos ojos grandes, grandes, en los paisanos de la plaza cuando ven salir a Puri en bikini del coche. Salimos de nuevo a la carretera. Ni un solo restaurante, pero las cosas fluyen como deben y así nos encontramos, ya cerca de Selinunte con un establecimiento de agriturismo: le case di latomie. Por 20 euros nos ponen un menú degustación de boda a la italiana preparado con productos locales y rematado con una parrillada de carne. El lugar es precioso, finca rodeada de olivos y huertos y preparada para acoger visitantes. Después del atracón nos dejan pasar a la piscina de los húespedes. Bañito y siesta aunque no estemos en el Turquesa. Bien. http://www.casedilatomie.com/ Dejo el enlace y se la recomiendo a cualquiera que quiera pasar un par de días de agradable descanso y mejor comida. Con un poco de pereza retomamos la marcha hacia Selinunte. Llegamos una horita antes de que cierren y nos damos prisa.

Atención a quien visite Selinunte. Se puede llegar en el coche hasta el templo F. Han quitado los carteles en la zona de parking y taquillas. Probablemente la empresilla que gestiona el transporte en coches eléctricos por el interior del recinto tenga una ligera idea de qué pasó con las indicaciones. Se pasan dos pueblos. Pero nos damos cuenta tarde y pagamos por el transporte. En cualquier caso lo importante es que el recinto arqueológico es tremendo. Los restos de una auténtica ciudad griega al borde del mar, mirando al sur. Caminamos por el interior de los templos hasta que llega la hora de marcharse. El último destino es Érice, el pequeño pueblo encaramado al monte que domina la bahía de Trápani. Queremos llegar para la puesta de sol, observar desde este mítico lugar como el sol se baña lentamente en el mar. La puesta de sol nos pilla en la carreterita que sube desde Trápani. Paramos en un mirador al acecho del rayo verde. Espectacular: la penísula de Trápani a los pies y al fondo, teñido de malva, naranja y azul, el contorno de las islas Égadas.

Se sospecha que en lo alto de Trápani se erigió en tiempos remotos un templo dedicado a la diosa Afrodita. Los navegantes que aquí llegaban subían a rendir culto a la diosa y a agradecerle los momentos de sus vidas en los que ésta les había inflamado los corazones. Le dedicamos tambíen nosotros un pensamiento de agradecimiento. Damos un paseo por el pueblo, en donde la temperatura cae unos diez grados con respecto al nivel del mar, nos tomamos una cervecita, también en honor a Afrodita, y regresamos al Turquesa. Día completo. |
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13/07/2009 |
trapani |
san vito lo capo |
NE |
F 3 |
N 1 m |
5 h |
22 |
1.834 |
Navegación cómoda por la costa NW de Sicilia. Fondeamos en la parte SE del golfo del Cofano para nuestro plan diario BCS (baño, comida, siestuki). Una vez cumplido seguimos doblamos el Cabo San Vito y entramos en San Vito lo Capo.

Un marinero nos hace señas desde la punta de un pantalán para amarrar. Otros 50 euros/noche. Parece que se han puesto de acuerdo en toda la zona para cobrar 50 eurazos por un barco de doce metros. En fin. El mar entra a saco y no paramos quietos en la punta del pantalán. Con mar del NE, que es el que traemos todo el día, el mejor lugar para amarrar es el pantalán que queda más a estribor según se entra en el puerto. Afortunadamente, por la noche el mar se va calmando y podemos dormir. El pueblo, una gozada. Lugar de veraneo, tranquilo, con un par de calles para cenar y hacer la "paseggiatta" y un largo paseo al lado de la playa. Acabamos en la terraza de un bar donde intentamos beber, sin conseguirlo, el peor ron que nos hayan puesto en la vida. Contentos regresamos al Turquesa. |
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14/07/2009 |
san vito lo capo |
castelammare del golfo |
NE |
F 2 |
N 1,5 m |
3 h |
12 |
1.846 |
Este tramo de costa es la reserva marítimo-terrestre de "Lo Zingaro", o sea, del gitano. En cada cabo se alza un inmenso monte, parecido en la impresión a la roca de Gibraltar. En esta zona la costa está escasamente urbanizada y hay bastante vegetación. Decidimos fondear en Scopello, entre los farallones y la vieja "tonnara". El fondeo es complicado. En otras circunstancias no lo habría intentado, pero el lugar es tan hermoso, y ver que hay media docena de barcos fondeados, nos anima a intentarlo. El ancla engancha a la primera en más de diez metros de fondo. Menos mal. Largo cadena y quedamos a un par de esloras de las rocas que quedan a sotavento de mar y viento. Afortunadamente el viento no sube y nos aplicamos a la terapia BCS. Disfrutamos toda la tarde de este lugar y a última hora salimos hacia Castelammare del Golfo, en donde tenemos previsto fondear dentro del puerto.

Plan frustrado. Están ampliando el espigón (atención porque el nuevo dique, que dobla en longitud al original, no aparece en cartas ni derroteros). En la zona de fondeo están las máquinas y las grúas así que tenemos que amarrar en la marina, bueno, o algo así. Otros 50 eurazos sin duchas ni baños. Además, hasta mañana, eso nos dicen, tampoco hay agua.

Cenamos a bordo y bajamos a dar un paseo por el pueblo. Otro agradable lugar de veraneo italiano con puerto pesquero, castillo y callejuelas que suben hacia el mirador. Paseillo, copa y a dormir. |
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15/07/2009 |
castelammare del golfo |
palermo |
NE |
F 2 |
rizada |
7 h |
35 |
1.881 |
| Salimos hacia Palermo con la intención de fondear en la "Isola delle Femmine" o sea, la Isla de las Mujeres. Al llegar, cambiamos de opinión, ninguna mujer, y docenas de gommoni. Ha rolado el viento y el fondeo, con apenas sitio entre las neumáticas queda abierto al viento. Seguimos y fondeamos al W del Capo Gallo, entre más docenas de "gommoni". Compite la música discotequera que llega desde unas piscinas al lado de la playa, con la de un grupo de "gommoni" abarloados, con muchos jovencitos en plan fiesta "Bacardí". Plan BCS, con ese corta y zarpamos para Palermo. Conseguimos un hueco en un pantalán, naturalmente sin baños ni duchas, gestionado por "Salvancore". Para salir se pulsa un botón y se abre el portalón. Para volver a entrar, nos dicen, a ver si vemos a alguien por allí que nos abra la puerta. Como no hay nadie, cosa sabida, Pablo tiene que saltar por encima de la verja para abrirnos al resto. Este amarre nos ha salido un poco mejor de precio. Salimos a cenar y damos un paseo por Palermo. |
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16/07/2009 |
palermo |
cefalú |
NE |
F 2 - 3 |
calma |
7 h |
34 |
1.915 |
Con pena nos despedimos de Puri en Palermo. Al poquito de empezar a navegar, ya se nota un vacío grande en el Turquesa. Nuestra Puri se ha marchado. Aliviamos las penas con plan BCS enfrente del puerto viejo de Cefalú. Estupendo el baño al pie del pueblo con su tremenda catedral normanda en lo alto.

No nos demoramos porque queremos asegurar un puesto en el puerto de Presidiana (Cefalú). Antes de entrar hacemos gasoil y casi le hacemos un agujero al Turquesa en la línea de flotación. Ni una defensa en la gasolinera, ni un aviso, nada, y al acercar el costado al muro de piedra veo con pánico un cantil que sale del muro como 40 centímetros justo en el borde del agua. Paro rápido, suerte que el efecto de la pala ayuda a separar el barco y bajamos defensa a toda pastilla. Menos mal, menos mal que el mar ha calmado bastante, ya que el muelle de la gasolinera está completamente abierto al mar y con ese cantil.... Nos ofrecen un amarre por los ya sabidos 50 eurazos/noche (y ya no tenemos a Puri para negociar) en el también consabido pantalán (pontile) sin duchas ni baño. En fin. Celebramos el día del Carmen, patrona dos mariñeiros, luciendo el empavesado de honor del Turquesa y casi salimos en uni-procesión. Nos miran estrañados.

Hemos alquilado un coche para llevar mañana a Manuel al aeropuerto y de paso acercarnos a ver la catedral de Monreale. |
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| 17/07/2009 |
Día de descanso para el Turquesa. Damos un paseo por Cefalú y visitamos la catedral normanda. Recogemos el coche de alquiler y salimos hacia Monreale. Extraña sensación, habituado ya a la vida en el mar, la de encontrarse en un atasco en las afueras de Palermo con el rifi-rafe del tráfico italiano. Pablo se hace enseguida con el arte de conducir a la "palermitana· es decir, deja de usar los intermitentes, adelanta en las líneas continúas, invade el carril contrario, etc. No se le da mal. Los conductores se hacen las mayores putadas los unos a los otros, pero eso sí, todo el mundo de buen rollito y nadie se estresa. Llegamos a Monreale justo a tiempo de entrar en la catedral antes de que cierre. Espectácular lo que hicieron los nietos de aquellos vikingos que asolaban las rías gallegas en tiempos de Gelmirez, al conquistar Sicilia a los musulmanes y convertirla en su reino. Parece que les ocurrió lo mismo que a los hippies que llegaban a Ibiza y Formentera, que debieron pensar que ya estaba bien de andar dando vueltas y que aquel o este era un buen lugar para echar raíces. Hemos podido ver alguna de las fortalezas que construyeron, alguna de ellas sobre antiguas alcazabas musulmanas, y tres de sus principales obras de arquitectura religiosa: las catedrales de Cefalú, Palermo y Monreale. Escaso tiempo de visita pero suficiente para percibir la mezcla de mundos y culturas mediterráneas que se sintetizaron aquí en Sicilia en el siglo XII: Pisa, Córdoba, Génova, Amalfi, Bizancio, Egipto... La eterna cantinela de encuentros y desencuentros, abrazos y puñaladas, amor y sangre de este estraño mar del que venimos.
Dejamos a Manuel en el aeropuerto. Segunda despedida con pena en pocas horas. Vamos a darnos un baño a Mondello, la playa de Palermo. Rodeada de villas señoriales, abundante vegetación, grandes árboles, Mondello no parece Palermo. Bueno, no lo parece hasta que llegas a la playa y ves el ambiente que recuerda a las parodias de las playas andaluzas, de Los Morancos, pero a la palermitana. Sobre las playas italianas también se establecen concesiones que gestionan distintas empresas prestando servicio de duchas, vestuario, tumbonas, sombrillas, etc. Dejan una estrecha línea de playa frente a la orilla que es la playa pública, en donde no se paga y que consecuentemente está todavía más abarrotada. El vuelo de Carlos y Mónica llega a las dos de la madrugada. Queremos dormir una siesta y entramos en una de estas concesiones para alquilar unas tumbonas y una sombrilla. Obtenemos sendos descuentos por ser más tarde de las dos, y venir dos personas juntas. En total 10 euros por un par de horas. Bueno, la siesta y la ducha de agua dulce los valen.

Regresamos a Palermo a cenar y dar otro paseo. Nos gusta todavía más que la primera vez. Solo lo hemos visto de noche pero la sensación que tengo es que se trata de una curiosa mezcla entre Nápoles y Roma. Decrépito, sí, pero con todo el dramatismo del barroco italiano, fuentes intrépidas, fachadas escandalosas, plazas que se abren en donde nadie se lo espera, palacios y más palacios, la mayoría en un estado de irrefrenable decadencia. A pesar de todo, seduce. Las calles del centro están repletas de terrazas. La noche es extremadamente calurosa y Palermo está en la calle. Cenamos ligero y tomamos un par de cervezas en las calles próximas al teatro. Afortunadamente el vuelo de Mónica y Carlos llega en hora. Los recogemos en el aeropuerto. Qué alegría rencontrarse con buenos amigos en escenarios tan distintos, después de más de dos meses de ausencia. Cansados pero contentos regresamos a Cefalú. Picamos algo a bordo y a dormir. |
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sicilia: cefalú e islas eólicas |
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19/07/2009 |
cefalú |
lípari |
NW |
F3-4 |
marejada NW 1,5 m |
52 |
9 h |
1.967 |
Queríamos haber salido ayer para las Eólicas, pero el parte lo desaconsejaba y decidimos esperar a la mejoría pasando el día en Cefalú. Después de devolver el coche damos un paseillo por el centro y nos hacemos con un quilito de langostinos muy rojitos y un par de doradas para poner en la parrilla. Salimos de la marina y nos vamos a fondear a la pequeña bahía que está entre el puerto y los farallones. El mar, hasta ese momento completamente en calma, empieza a entrar en el puerto. En un par de horas, estamos bailando con las olas en el fondeo, a pesar de estar teóricamente resguardado del NW, pero ya hemos aprendido que en estos mares las olas se las saben todas y son capaces de bordear una bahía para entrar en el fondeadero en una dirección de 180º contraria a la que traían del mar. Con este meneo descartamos encender la barbacoa y Carlos y Mónica deciden ir a dar un paseo por donde el mundo se mueva menos. Lo mejor la nochecita, entre el baile de las olas y la música de la discoteca de enfrente, para olvidar. Aún está sonando el estribillo de Rocky con ritmo discotequero: ta, tan,tannnn., ta, tan, tannn.... Uff...
Por la mañana el mar sigue revuelto, pero menos. Salimos y vemos que fuera del puerto la cosa no está tan mal. Sopla poco viento, pero queda la resaca de lo que ha estado soplando en el Tirreno Central, fuerza 9 en el mar de Córcega y 8 en el de Cerdeña. Con génova y motor a 1.500 vueltas avanzamos a 6 nudos hacia Lípari. Ver delfines en el mar es bastante frecuente, pero que pasen un par de ballenas mostrando sus lomos y lanzando chorros hacia el cielo ya no lo es tanto. Pues eso. Que hemos visto un par de ballenas, no los típicos calderones que se ven de cuando en vez, auténticas ballenas, pasando por nuestro través a unas ocho o diez esloras. Un flipe. Al final, Pablo se ha desquitado. Salud. Navegamos con las Eólicas a la vista: primero Alicudi y Filicudi, y después Lípari y Vulcano. Un rato antes de la llegada apagamos el motor para llegar solo impulsados por el viento y atravesar "Las bocas de Vulcano" con una agradable brisa por la aleta de unos quince nudos. Qué momentos. Al doblar el cabo, y remontar hacia el puerto de Lípari, el viento cesa y el mar se calma. Amarramos en Eolo Mar, dentro de Porto Pignataro, un poco más alejado del pueblo, pero con mucha mejor protección. Eso sí, las duchas y el baño se han estropeado hoy, y como es domingo... En fin. Son fiestas en Lípari. Procesión marítima, mercadillo y fuegos de artificio. Bien. El pueblo muy agradable. Caminamos hasta Marina Corta, después de cenar en una terracilla. Regresamos y hoy sí, hemos podido dormir sin baile.

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20/07/2009 |
lípari |
salina |
N |
F3 |
marejadilla N 1 m |
10 |
2 h |
1.977 |
Nuestro plan hoy es subir hasta Salina, fondear para comer, y bajar después hasta Vulcano para dormir fondeados en el puerto. Amarramos a una boya al sur de Santa María y nos encontramos tan a gusto que cambiamos los planes y decidimos quedarnos a dormir allí mismo. Buena decisión. Llega en una neumática un tipo que nos pide 35 euros por haber amarrado a su boya de bote de Mistol. Negociamos un poco, siempre nos acordaremos de Puri en estos momentos, y conseguimos que nos lo deje en 25 con invitación a café, del que además se queja: "Caffé spagnolo, uff, meglio il caffé italiano". A ver si no me oye Carlos, pero en este punto no le faltaba razón. Preparamos los langostinos y doradas de Cefalú, nos damos un bañito, la siesta reglamentaria, y al atardecer bajamos con el dingui hasta el pueblo. Qué maravilla. Nos lo habían aconsejado unos valencianos que nos encontramos en Cefalú, pero no teníamos mucha intención de hacerles caso. Hubiera sido un error porque el pueblo, pequeñito, es delicioso. Damos un paseo y nos sentamos en un par de terrazas a disfrutar del ocaso. Locales cuidadísimos, con precios acordes. Pero no nos arrepentimos. Volvemos contentos al Turquesa. Y por segunda noche volvemos a dormir bien.

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21/07/2009 |
salina |
strómboli |
V |
F2 |
rizada |
28 |
6 h |
2.005 |
Ya casi no quedan restos de la marejada de estos días y navegamos de Salina a Stromboli con el mar ya casi del todo calmado, pero sin viento. De camino, paramos en la parte sur de Panarea. Una zona en la que teóricamente está prohibido fondear, pero en la que hay docenas de barcos fondeados. Allí donde fueres haz lo que vieres. Fondeamos y seguimos el plan BCS, la ese también muy corta porque no quiero llegar a Stromboli sin luz.

Arrancamos y la tripulación cae en brazos de Morfeo. Navegamos desde el sur por la cara W de la isla para ver la "Sciara del Fuoco", la ladera por donde desciende la lava y donde se pueden observar las fumarolas. Bueno, no solo fumarolas porque cuando pasamos escuchamos estruendos en la cima y vemos como se producen pequeñas erupciones que lanzan humo al cielo y piedras rodando por la ladera abajo hasta caer contra el mar. Una neumática que está próxima a la orilla se aleja. Las piedras no están cayendo lejos de donde esta.

Al alcanzar el NW de la isla vemos la población. Precioso. Casas blancas, de volúmenes cúbicos, se proyectan contra el fondo gris oscuro y negro de la lava. Aquí y allá arbustos y flores. El volcán en lo alto. Vamos despacio disfrutando de las vistas. Al doblar el cabo, entre el faro de Strombolichio y Stromboli, aparecen los primeros barcos fondeados. Más allá, otro campo de boyas de botes de Mistol, y en medio la neumática de los "gestores". Decidimos echar el ancla en unos 5 metros. No agarra bien y damos atrás. Me tiro al agua para comprobar cómo ha quedado. El fondo está lleno de piedras, y en una de ellas se ha metido una de las uñas. No me gusta nada, pero la previsión es de noche sin viento, así que lanzo más cadena y decido arriesgarme. Sale bien. La noche se comporta de acuerdo a las previsiones y bajamos a tierra en el dingui después de cenar una pasta con "pomodoro e melanzane" con un toque de "pepperoncino". Rica, rica. De camino hacia el pueblo, un par de chicas italianas a las que les hemos preguntado por el mejor camino, nos sugieren parar en un bar con terraza llamado la Tartana. Otro acierto. El lugar, encima del mar, a cielo abierto, decorado con un toque chill-out hace justicia a la recomendación. Aquí las cervezas ya están a 5 euros, el precio va subiendo de isla en isla, pero de nuevo pensamos que vale la pena. Menos mal que hemos llevado las linternas. La noche en Stromboli apenas tiene iluminación artificial. No tenemos la certeza, pero creemos que debe ser uno de esos lugares que han tomado iniciativas contra la contaminación lumínica del cielo. Y cómo se nota. El cielo está lleno de estrellas que brillan de una forma poco usual. El paseo a oscuras nos maravilla. Pequeñas callejuelas que serpentean entre altas tapias encaladas de las que sobresalen todo tipo de plantas y flores aromáticas. Una sacudida para los sentidos. Casi a tientas nos tropezamos en lo alto la plaza con los bares que veíamos desde el barco. Nos sentamos en una terracilla, casi no hay más, y tomamos un helado delicioso. Regresamos. Todo el mundo lleva una linterna de noche en Stromboli. Caminas y te vas cruzando con luces de las que salen voces que vienen hacia ti. Tenemos suerte y conseguimos llegar hasta el dinghy que hemos dejado en la playa. Reconocemos el palo del Turquesa. Es el único en la zona que no tiene encendida la luz de fondeo. A fin de cuentas, hay que secundar las buenas iniciativas, o, hacer de la necesidad, virtud.

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22/07/2009 |
strómboli |
messina |
V |
F2-5 |
rizada |
45 |
8 h |
2.050 |
Hemos dormido bien, pero hoy ha tocado madrugar. Carlos y Mónica tienen que estar en Messina para coger el tren de las 19:35 que sale para Palermo. Hay casi 50 millas así que a las 9 estamos arrancando. El mar ha calmado completamente. Tampoco hay viento, y a motor hacemos unos 6 nudos. Nos vamos turnando para retomar el sueño mientras dejamos la imponente figura de Stromboli por la popa.

A primeras horas de la tarde estamos enfilando la entrada al estrecho de Messina. Como un imán, atrae a todos los barcos de la zona que convergen en él desde distintos rumbos. Con nosotros entran un par de aliscafos, un mercante parecido a los que en Vigo se llevan los coches de la Citroen, y un gasero. Entramos, contra las indicaciones de Homero por boca de Circe, más cerca de Caribdis, o sea, del Cabo Peloro. El viento empieza a subir y pronto estamos navegando con 25 nudos por la popa. El mar hace estraños: en ciertas zonas hierve de manera nerviosa. Más adelante avistamos los famosos remolinos de Messina, los lugares en donde se producen succiones y afloramientos de masas de agua. Intentamos mantenernos separados. Aparecen también las típicas embarcaciones que pescan los bancos de pez espada que cada estación pasan por el estrecho. Tres o cuatro tipos en lo alto de la torreta oteando el horizonte al acecho de los grandes peces. De la proa sale el puente del arponero, con una longitud superior a la propia eslora del barco. De cine. Solo falta que delante de nosotros se pongan a arponear peces espadas. Pero esto no ocurre. La entrada a la marina de Messina complicadilla. Hay corriente, el viento sigue soplando, y el espacio para maniobrar, atravesado al viento y la corriente es justísimo. Hay suerte y el Turquesa entra en su amarre a la primera. Segundo amarre con finger desde Cartagena al precio de 100 euros/noche. Sí, 100 eurazos. Un rato de charla con la amable secretaria y conseguimos que se queden en 80, cincuenta centímetros de eslora arriba o abajo...

Con tristeza despedimos a Carlos y Mónica en la estación. Vuelan desde Palermo a Barcelona esta madrugada, y mañana a Coruña. Cenamos unas pizzas en la plaza de la catedral. Maravilloso el trabajo escultórico de la fachada, y un poco raro aquí el carrillón de la torre... Paseo de vuelta al barco y a dormir. |
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sicilia: costa este |
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23/07/2009 |
messina |
taormina |
NW |
F6-2 |
marejadilla |
25 |
5 h |
2.075 |
El Turquesa ha salido bien del amarre a pesar del poco espacio de maniobra. Han ayudado unos polacos que están amarrados al lado. Sigue zurrando en el estrecho. De veinte a veinticinco nudos, a pesar de ser la 9 de la mañana, con rachas aisladas de treinta. Con el génova rizado, y corriente en contra, el Turquesa se aleja del estrecho. Unas diez millas más al sur el viento comienza a bajar, y al cabo de un rato, cae del todo. Seguimos a motor hacia Taormina. Al doblar el cabo, aparece un campo de boyas. Se acerca el clásico personaje de la neumática y me pide 50 euros por amarrar. Unos minutos más tarde el ancla cae en un precioso claro de arena, frente a la estación de tren de Taormina, en donde queda perfectamente enterrada, con veinticinco metros de cadena sobre el fondo. El fondeo es el más resguardado entre Messina el la zona de Catania, así que decido quedarme un par de noches. El segundo día, a las 13:30 exactamente, se levanta violentamente un viento tan caliente que quema la piel. Sube hasta veinte o veinticinco nudos en pocos segundos y se mantiene durante horas soplando incomodamente hasta la noche. Viene del NW pero tremendamente recalentado por la tierra siciliana. Un par de horas antes de empezar a soplar he advertido una franja de amarillo grisaceo-oscuro que desde el horizonte bajaba hacia el Sur. Me ha parecido algo raro. Ignoro si habrá tenido algo que ver con este viento seco y ultra-caliente que ha sacudido toda esta tarde.

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25/07/2009 |
taormina |
catania |
NW |
F2 |
rizada |
25 |
5 h |
2.100 |
Dan norte fresco para hoy, así que decido ponerme en marcha e intentar llegar a Catania a tiempo de comprar aceite y filtros para el motor. Ya le va tocando un poquito de aceite fresco.

La costa se urbaniza de forma intensa al norte de Catania, en las localidades de Acitrezza, Acireale y Acicastello, a donde parece ser que van los catanenses los fines de semana. Es sábado y empieza el habitual desfile de "gommone". Dejo por el través los farallones que los cataneses identifican con las piedras que el ciego Polifemo lanza contra la nave de Ulises cuando este huye de su cueva. Pero, me quedo con E. Bradford y la caverna que descubrimos en Levanzo como patria imaginaria del malévolo cíclope.

Dentro del puerto me dirijo al Mediterrane Yacht Club para hacer gasoil. El derrotero indica que ahí hay una gasolinera. Miente. No hay gasolinera. Desde la marina Diporto Etneo en donde he reservado me indican que me dirija a uno de los muelles pesqueros en donde en realidad se encuentra la gasolinera. La carta da una línea de profundidad de 5 a 10 metros, pero a medida que me acerco la sonda baja de forma dramática. Un velero más pequeño que el Turquesa que acaba de hacer gasoil me aconseja entrar piano, piano. A gritos le pregunto al de la gasolinera por el fondo y me dice que 2,5 metros, pero que por si acaso, amarre de popa, y pegado a un pesquero que a su vez está amarrado al muelle. Menos mal que no hay viento. Sudando, voy metiendo el Turquesa pegado, pegado al pesquero, rezando para que no se atraviese. Si esto ocurre, sé que de ahí me tienen que sacar con una grúa. Pienso en hacer gasoil en Siracusa, mientras doy atrás tan piano, piano que casi no nos movemos. La sonda marca 0,1 cuando, todavía a unos cuatro metros me lanza una amarra. Los 10 centímetros de la sonda desaparecen. Marca 0,0 exactamente y aún estoy a unos tres metros. Aaaalto! ¿Llegará la manguera hasta aquí?, pregunto. No problem. Todavía sudando, corro a tirar un spring de proa al pesquero y respiro hondo. Cuando por fin amarro en la "marina" de Catania son las doce y media, y a la una cierran las tiendas. Toca quedarse en Catania hasta el lunes. Aprovecho para hacer coladas y más coladas, darle una buena limpieza al casco, actualizar la web y dar unos paseos por la ciudad. A ver si en algún momento os cuento algo de Palermo y de Catania. |
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27/07/2009 |
catania |
porto xifonio |
ESE |
F2-3 |
rizada |
20 |
4 h |
2.120 |
Salgo de Catania tras una mañana frustrante intentando conseguir aceite y filtros para el mantenimiento del motor. Autobús hasta el puerto de Ognina donde están los distribuidores oficiales de Volvo, y nada. Vuelta al centro. Giuseppe, el "gestor" de la "marina" llama a una tienda próxima y le dicen que sí, que ellos lo tienen. Camino hacia allí con un calor de justicia, y cuando llego solo tienen el filtro de aceite. Harto, llamo a Siracusa donde me aseguran que tendrán todo para el día 31. Quiero, deseo creerles, para salir de Catania que me está asfixiando. Numerito antes de salir. Ayer he pagado al marinero, pero este no le ha dicho nada a Giuseppe. Giuseppe sospecha que me quiero ir sin pagar. Me pide que espere hasta que haya llamado al marinero y confirmado que no le estoy contando un cuento. Reconfortante el valor que le dan a la palabra de un cliente. Llama y el marinero le dice que había interpretado que los 50 euros eran su propina. Por la simpatía, añado yo. El tipo ni daba los buenos días... Giuseppe se disculpa, sí. Salgo del puerto y una vez en el mar respiro hondo. Ha sido liberador salir del puerto de Catania. Navego agradablemente hacia el Sur. La duda está en fondear en una pequeña y bonita bahía, Brúcoli, abierta al mar de fondo, o en la más fea de Porto Xifonio, abierta a la brisa, pero bien resguardada del mar. Entro en Brúcoli y el sitio es muy agradable. Un pueblecito con su castillo, y la desembocadura de un pequeño ría que da acceso a un puerto interior con muy poquito calado. Enfrente, los típicos chiriguitos de playa a la italiana, bajo unas mansiones tipo inglés cubiertos los muros con enredaderas.

Me gusta, pero entra el mar. Conclusión, me voy a Porto Xifonio, entre el macro puerto industrial de Augusta y el cabo Santa Croce. Las vistas de los alrededores son feas con ganas. Algo así como fondear detrás del puente de la Pías, con la vista de los astilleros e hileras de bloques modernos de gusto dudoso. Hacia el este la cosa mejora. El puertecillo e instalaciones de veraneo. El fondo de esta bahía es muy irregular, la sonda sube y baja entre los tres y cinco metros hasta donde me atrevo a llegar. Hay buenos parches de arena. Acierto con el ancla a la segunda en el medio de uno de ellos. Suelto cadena, compruebo que se ha enterrado bien, y de premio me otorgo una rica fabada Litoral. Estupendo atardecer. Noche en calma. Hasta mañana. |
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28/07/2009 |
porto xifonio |
bahía de siracusa |
SE |
F2-3 |
rizada |
15 |
3 |
2.135 |
He salido de Porto Xifonio sobre las once. Mi intención es doblar la península de la "Maddalena", al sur de Siracusa, y fondear en una pequeña bahía abierta al sur. Al pasar a la altura de Siracusa, me gusta tanto lo que veo que hago un rápido cambio de planes. Decido fondear un par de días en la bahía hasta el jueves o el viernes que entraré a puerto.

Echo el ancla en 8 metros sobre fango. Al principio parece que garrea, pero finalmente debe atravesar el fango porque agarra bien. Largo toda la cadena que llevo a bordo. He contado, además del Turquesa, otros veinte veleros fondeados en la bahía, en la que cabrían sin problemas otros cuarenta más. Hace demasiado calor para acometer operación dingui así que me quedo leyendo el final de "Situación Límite" de Conrad. El que quiera conocerlo, que lo lea, que vale la pena. Por la noche refresca un poco. Es un alivio. La visita a Siracusa queda para mañana.
Siracusa es una joya, un anticipo de Grecia, nada que ver con el deterioro y cutrez de Catania y Palermo. Ha hecho mucho calor estos días, bochorno incluso de noche, pero los paseos por la ciudad al atardecer han compensado el sudor permanentemente pegado a la piel. La ciudad antigua, Ortigia, se extiende por una península estrecha (isla en puridad) que se ofrece al Jónico en su cara este, y a una especie de laguna interior hacia poniente. Esta configuración recuerda a otras ciudades y puertos como Trápani, Cádiz o la misma Coruña. Ciudades lanzadas hacia el mar, como naves amarradas a tierra con el deseo perenne de largar amarras y zarpar. Vistas de noche, recuerdan buques iluminados, de afiladas proas que quisieran lanzarse a atrevasar la oscuridad del mar. La ciudad está cuidada e inmensamente más limpia que cualquier otra ciudad siciliana que haya visitado. La plaza de la catedral, al atardercer es como un gran salón de fiestas en el que turistas y locales se observan curiosos mientras dan vueltas con un helado en la mano. Observando la lateral se destilan trazos de la esencia de la historia siciliana; las columnas del antiguo templo de Minerva sustentan ahora una catedral barroca, que ya antes fue mezquita musulmana. Ha sido una delicia callejear por Siracusa, maravillarse con las fachadas de sus palacios, las filigranas de hierro forjado de los balcones, pasear con calma por el paseo marítimo y detenerse un rato en la Fuente de Aretusa recordando la leyenda de su origen. Incluso los sicilianos, en su mayoría altivos y arrogantes, parecen más amigables y sonrientes en Siracusa.

Ayer, aprovechando la llegada de la nueva tripulación hemos alquilado un coche para hacer una excursión a Taormina. La ciudad es ciertamente bonita, en una situación extraordinaria, a los pies del Etna y con unas espectaculares vistas hacia el mar. Lamentablemente es también uno de esos lugares de visita obligada en Sicilia y estaba abarrotada de turistas. Llegamos justos para subir hasta el teatro en donde se preparaba una función de Aida para los próximos días. Ha sido divertido ver el ensayo con los figurantes. Dos filas de supuestos sacerdotes tenían que cruzar el escenario acompasados a la música del pianista. El director se desesperaba intentado poner orden. Un tal "Horatio" recibía todas las broncas del desaguisado mientras los figurantes se quejaban por tener que esperar apretujados en la tramoya del teatro. Al tercer o cuarto intento han conseguido cruzar el escenario ante el cachondeo generalizado de los que estábamos observando el ensayo. Por cierto, Carmen se ha encontrado en el teatro con unas ex-alumnas. Unos minutos antes nos había dicho que tenía la impresión de que se iba a encontrar con alguien conocido...

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